Una relación de comunicación e interacción donde no hacen falta palabras, donde los ojos hablan, el lenguaje corporal confirma y las fotos lo inmortalizan. Es una sesión fotográfica idealizada para que lo único que importe durante esa hora y media en el mundo, sea el uno y el otro, no hay cámara, no hay público, no hay nada más que el sentir y transmitir a la pareja lo uno siente.